En la
escuela cuando era niña jamás escuché hablar de las inteligencias múltiples.
Éramos etiquetados según nuestro desempeño académico, existían los estudiosos y
los “no estudiosos”. Todo se basaba en una nota, y en resumidas cuentas en sí
eras inteligente o no.
Afortunadamente
hoy en día se sabe que una nota no define cuán inteligente eres, estoy
totalmente de acuerdo en que todos somos distintos, tenemos talentos y
habilidades diferentes. Recuerdo compañeros muy sociables, otros buenísimos en
deportes, excelentes bailadores, unos más magníficos académicamente.
Después
de observar los videos y llevar a cabo la lectura encuentro la lógica de
esto.
Esto nos
ayuda a entender porque somos buenos con algunas cosas, y nos permite entender
para trabajar y fortalecer aquellas en las que no somos sobresalientes.
Con
disciplina, constancia, trabajo podemos fortalecer y equilibrar todas nuestras
inteligencias múltiples para aprovechar el máximo de aprendizaje y
conocimientos. Hay que explotar nuestras fortalezas y trabajar nuestras
debilidades.
Debemos
desarrollar todas nuestras inteligencias múltiples, todas nos permiten aprender
y nos aportan conocimientos en diferentes formas. Es necesario desarrollar y
trabajar aquellas en las que nos identificamos débiles. Yo observo que debo
trabajar todas ya que hace tiempo no me dedicaba al estudio, y logro notar que
en lógico-matemáticas tengo un área de oportunidad.